Reseña del Nokia Theatre en Los Angeles. Por Mary, Cd. Juárez
11.11.2008. Era la mañana del 7 de noviembre cuando ya pisaba tierras californianas, el ligero viento que recorría mi cuerpo me avisaba que había llegado a Los Angeles; ya por la tarde, nos disponíamos a reunirnos en el Nokia, había un tráfico enorme, de esos a los que yo no estoy tan acostumbrada, la desesperación de imaginar que no llegaríamos a tiempo empezaba a reflejarse en mi rostro, mi hermana Chela intentaba distraerme un poco pero yo no accedía a sus comentarios, pues en mi interior esa preocupación se hacía más latente al ver que no avanzábamos por el freeway.
Por fín, a lo lejos (después de casi una hora de camino) pude ver al majestuoso NOKIA THEATRE, que manifestaba su presencia a través de muchas luces que daban vuelta de un lugar a otro, frente a el, el legendario moderno y lujoso Staple Center (donde juegan los Lakers), me avisaban que había llegado al lugar donde muchos aliados teníamos una cita con la felicidad… JAGUARES. La alegría que se impregnaba en mi ser era increíble y cada minuto que pasaba se hacía más fuerte. Y llegó la hora del ritual, el Nokia lucía impresionante con un lleno total, arriba, abajo, a los lados, estaba a reventar ese lugar, y ahí estaba nuestro Jaguar Mayor, siempre tan firme, tan seguro, tan mágico, tan lleno de pureza, paz y tranquilidad, hablándonos de cómo cambia la piel y transforma los espacios y las ideas…durante más de dos horas nos hizo volar a través del tiempo, acarició nuestra alma y logramos tocar el cielo con nuestras manos. La euforia era plena, la locura era total, en más de una ocasión te despediste y regresaste con esa hermosa sonrisa que mata demonios al escucharnos a todos tan impacientes porque queríamos más! Y aquel grito típico de “…ulero” quedó olvidado en el majestuoso Nokia, y en lugar de eso, todos empezamos a hacer sonar nuestros pies al mismo tiempo, haciendo una sola voz, hicimos retumbar a ese monstruo iluminado de tres pisos, y ahí estabas de nuevamente tú… con más fuerza y poder que nunca.
Fue tan hermoso ver como la gente se te entregaba en una sola voz, en todas las canciones… es tan maravilloso ser testigo de esos momentos llenos de tantas emociones indescriptibles, en más de una ocasión lloré de felicidad al verte frente a mí. Saúl, eres mi dios humano, humilde, sencillo, que cuando me pierdo me tiende su mano, que cuando hierro no me culpa y que cuando dudo me entiende, eres mi dios que no castiga, que me enseña con cada una de sus canciones… Gracias por todo JAGUARES, gracias por habernos permitido llegar a rozar sus almas, gracias Saúl por habernos dedicado “nunca te doblarás” y por el saludo a toda la Tribu Ekbalam, nuestra tribu. Gracias Alfonso por haber enviado la felicitación de cumpleaños para mi hermana Ady (fue la primera que recibió) y por el regalo hermoso que le mandaste.
Gracias Marco por esa sencillez que tanto te caracteriza y la disposición de decir sí”a todo. Gracias Vampiro por habernos dejado estar un rato contigo y presentarnos a tu hijo. Gracias Diego por esa elegancia, sencillez y fineza que se refleja en todo tu ser. Gracias Marussa, Israel, y a todos los que hacen posible este maravilloso sueño llamado JAGUARES. Inmensas gracias hermosa Maricela Hernández, brinqué a tu lado como nunca jamás lo había hecho. Gracias Jessy, David, Laura, Iván, y todos los que estuvimos juntos en este encuentro tan especial. Gracias a mis hermosas hermanas Chela y Ady, porque siempre estaremos juntas hasta la eternidad. Gracias a mi tribu ekbalam, porque hoy y siempre, seguiremos siendo una deidad invisible… hasta morir…
Chela, Ady y Mary. Cd. Juárez, "Nunca te doblarás".
Hasta pronto!
MARY